La tarde en Son Moix comenzó con una promesa de emoción, y el Fibwi Mallorca no decepcionó. Tras varias jornadas a domicilio, los chicos de Pablo Cano regresaban al calor de su afición para enfrentarse al Melilla, un rival que, aunque ocupaba la parte baja de la tabla, no era para nada un adversario fácil. Lucas Capalbo volvió a ser titular y rápidamente demostró su valía con una asistencia que abrió el marcador desde la línea de tres, estableciendo un parcial inicial de 7-0.
Un duelo intenso y lleno de altibajos
Poco duró la alegría para los locales; el Melilla respondió con un parcial de 0-7 que igualó las cosas. Así comenzó un tira y afloja apasionante entre ambos equipos, donde la intensidad defensiva y el juego interior dejaban sin aliento a los espectadores. A pesar del esfuerzo del Fibwi, las imprecisiones permitieron que Melilla terminara el primer cuarto ligeramente por delante.
En el segundo cuarto, el Fibwi salió decidido a revertir la situación. Capalbo fue clave bajo el aro, pero Iván Cruz, estrella del Melilla con 21 puntos en 9 lanzamientos acertados desde el campo, complicaba las cosas. Con un tiempo muerto necesario, Pablo Cano logró motivar a su equipo: poco a poco fueron igualando el marcador hasta llegar al descanso con un ajustado 42-47.
Tras el intermedio, sabían lo que estaba en juego. El Fibwi apretó los dientes y empezó a cerrar distancias gracias a las canastas de Aramburu y Bombino. Sin embargo, fallos en los rebotes defensivos otorgaron oportunidades al Melilla para seguir sumando puntos e irse nuevamente en el marcador (58-65).
Ya en los últimos diez minutos, la tensión se palpaba en el ambiente. Con una afición entregada animando cada jugada decisiva, Aramburu lideró la remontada anotando primero y Brian Vázquez también se hizo sentir desde la línea de tiros libres. Con mucha garra y presión a toda pista, lograron empatar e incluso ponerse por delante después de estar tanto tiempo persiguiendo al rival.
A medida que se acercaba el final del partido y tras varios intercambios emocionantes donde ambos equipos mostraban su mejor versión ofensiva y defensiva, todo se definió con un triple crucial de Aramburu que puso tres arriba al Fibwi justo cuando más lo necesitaban. Un tapón posterior dejó claro quién mandaba sobre la cancha: ¡victoria sufrida pero merecida!

