En la tarde del 30 de enero, el Fibwi Mallorca comenzó la segunda vuelta de la Primera FEB con un tropiezo que dejó a muchos con un sabor amargo. Enfrentándose al Tizona Burgos, los chicos de Pablo Cano no lograron salir airosos y se vieron superados por un equipo que, a pesar de estar en la parte baja de la tabla, mostró una determinación digna de admirar.
Un comienzo titubeante
El partido comenzó con el Burgos decidido a hacerse notar. Desde el primer instante, su presión asfixiante complicó las cosas para los mallorquines, quienes parecían perdidos en el campo. Con un parcial inicial de 8-0, Pablo Cano no tuvo más remedio que pedir tiempo muerto para intentar reactivar a su equipo. Tras este parón, Laron Smith rompió el hielo anotando los primeros puntos para los isleños y junto a Joan Ander Aramburu lograron darle la vuelta al marcador momentáneamente cuando Jorge Martínez regresó tras varias semanas fuera por una tendinitis.
A medida que avanzaba el segundo cuarto, el Fibwi parecía haber encontrado su ritmo. Pero no se engañen; el Burgos no estaba dispuesto a ceder fácilmente. Jofresa volvió a poner por delante a los locales desde la línea de tres y poco a poco fue aumentando su ventaja gracias a una defensa impenetrable y un acierto notable desde la línea del triple.
A pesar de todo, justo antes del descanso, Fallou Niang apareció como un rayo brillante anotando 12 puntos y permitiendo al Fibwi marcharse al vestuario solo tres puntos abajo: 44-41.
La segunda mitad comenzó fría para ambos equipos; faltas e imprecisiones eran protagonistas en cada jugada. Sin embargo, Laron Smith volvió a brillar y sus esfuerzos empataron el partido nuevamente. Los últimos diez minutos se presentaban como un verdadero duelo lleno de tensión y emoción. Con un marcador apretado (60-62), todo estaba en juego.
Con Fallou liderando el ataque mallorquín e incluso Pedro Bombino contribuyendo con valiosos puntos, parecía que había esperanza. Pero los burgaleses respondieron con fuerza y volvieron a tomar control del partido cuando menos lo esperábamos.
En los momentos finales del encuentro, con todo en juego y solo un punto separando ambos equipos (77-76), Bracey cometió un error crucial al perder el balón en una posesión decisiva. Gabriel Gil tuvo su oportunidad desde fuera pero falló; sin embargo, atrapó su propio rebote y fue rápidamente enviado a la línea de tiros libres donde aseguraría la victoria para su equipo marcando así su quinta victoria del año.

