El Fibwi Mallorca sigue su camino en la Primera FEB y, a medida que pasan las semanas, se va consolidando como un equipo a tener en cuenta. El último triunfo frente al Movistar Estudiantes, un gigante del baloncesto español, no fue solo una victoria más; fue una declaración de intenciones. Después de algunas derrotas dolorosas en casa contra Palencia y otros rivales, los chicos de Pablo Cano demostraron que saben levantarse y darlo todo en la cancha.
Un fortín imbatible
A lo largo de la pasada temporada, el equipo palmesano logró 17 victorias y 9 derrotas en Segunda FEB, con un impresionante récord de once triunfos en casa. Solo cayeron dos veces en trece encuentros disputados como locales, lo que ya dejaba claro que Son Moix era un lugar complicado para los rivales. En los playoff también supieron brillar, consiguiendo empates y victorias importantes que les llevaron hasta donde están ahora.
En esta nueva campaña 24-25 han arrancado con fuerza, cosechando cuatro victorias seguidas antes de sufrir su primera derrota ajustada ante el Lliria. Pero lo mejor estaba por llegar; desde entonces no han conocido más que el sabor dulce del triunfo, encadenando siete victorias consecutivas entre liga regular y playoffs.
Este pasado domingo fue otro capítulo emocionante para el club. Con un juego sólido y bien estructurado, lograron imponerse a un histórico como el Movistar Estudiantes por 80 a 76. Aunque hubo momentos de incertidumbre durante el tercer cuarto, supieron mantener la calma y cerrar el partido con maestría.
En total son ya 18 victorias en casa frente a solo tres derrotas en año y medio. Sin duda alguna, la sociedad Fibwi Mallorca-Son Moix se ha convertido en una realidad palpable; una fuerza con la que contar en el mundo del baloncesto. Este equipo está decidido a luchar por grandes objetivos y dejar huella esta temporada.

