En una tarde emocionante en Son Moix, el Fibwi Mallorca se enfrentó a un verdadero gigante del baloncesto español, el Movistar Estudiantes, y salió victorioso con un marcador de 80-76. Este triunfo no solo representa la octava victoria de la temporada para los de Pablo Cano, sino que también reafirma su papel como auténticos matagigantes en esta competición.
Desde el inicio del partido, los locales se mostraron decididos y concentrados. Con Lysander Bracey al mando, quien tomó las riendas como base tras la lesión de Capalbo, el equipo comenzó a anotar rápidamente. Sin embargo, los madrileños no estaban dispuestos a dejarse intimidar. Con un triple de Giovanetti, comenzaron a acercarse peligrosamente en el marcador, convirtiendo el encuentro en una verdadera batalla desde más allá del arco.
Un partido vibrante hasta el final
A medida que avanzaba el segundo cuarto, cada punto contaba. El Fibwi seguía manteniendo la ventaja mínima gracias a una actuación destacada de Brian Vázquez. Pero no todo sería fácil; los visitantes respondieron con fuerza y lograron empatar y ponerse por delante en algunos momentos del tercer cuarto.
No obstante, cuando parecía que el Estudiantes podía descontrolar el partido, apareció nuevamente Bracey para devolver la calma al equipo local. En los últimos minutos del encuentro, la tensión era palpable. Cada jugada era decisiva y cada tiro podría marcar la diferencia entre ganar o perder. Finalmente, con una defensa férrea y unos tiros libres cruciales de Bracey, el Fibwi selló su victoria.
Este triunfo no solo es un testimonio del talento del equipo mallorquín sino también una demostración clara de lo que puede lograr cuando juegan unidos y sin miedo frente a sus adversarios.

