Este sábado, el Palmer Basket Mallorca se presentó en el pabellón Vicente Trueba de Torrelavega con un aire renovado. Tras meses de altibajos, el equipo balear logró una victoria que se sentía necesaria, superando al Grupo Alega Cantabria en un partido que dejó claro que hay vida más allá del monocultivo turístico del baloncesto. El canadiense Philip Scrubb, estrella indiscutible de la jornada, llevó la batuta con 14 puntos y 9 asistencias, convirtiéndose en el motor del equipo.
Un partido lleno de emociones
El inicio no fue fácil; los locales mostraron un acierto notable mientras que el Palmer parecía estar aún calentando motores. Sin embargo, a medida que avanzaba el encuentro, la confianza creció y las cosas empezaron a encajar. En el segundo cuarto, aunque los tiros libres no eran lo mejor del equipo (vaya tela), lograron igualar la contienda al descanso con un 35-35.
A partir de ahí, las emociones estaban al rojo vivo. Un arranque fulgurante por parte de Cantabria amenazó con desdibujar las esperanzas visitantes, pero los triples de Scrubb y Duda Sanadze fueron como agua fría para apagar cualquier incendio. Con una defensa sólida y una pintura bien defendida por Izaw Bolavie, el Palmer supo mantener su ventaja en los momentos clave y sellar una victoria esperanzadora.
A veces parece que este deporte es un tira y afloja constante entre las esperanzas y las decepciones. Pero hoy, gracias a su esfuerzo colectivo, nuestros chicos han dejado claro que están aquí para competir. ¡A seguir luchando!

