El año comienza con un aire de esperanza para el Palmer Basket, que se prepara para recibir al Guipúzkoa en un encuentro crucial. La cita es a las 18 horas en Inca, donde los de Juan Ignacio Díez de Acharán ya disputaron su primer partido de liga contra Palencia. Esta vez, la Supercopa de España se celebra en Son Moix y les da la oportunidad de cambiar el rumbo.
Actualmente, el equipo balear se encuentra en una situación complicada: son últimos en la Primera FEB, con solo dos victorias frente a once derrotas, empatados con Cartagena y Melilla. Sin embargo, hoy quieren dejar atrás esa zona oscura de la tabla y alzarse con una victoria que les dé alas. Frente a ellos estará un Guipúzkoa que ha ido creciendo con el tiempo; ahora son sextos, con siete triunfos y seis caídas, justo detrás del Fibwi Mallorca.
Un reto emocionante por delante
Los vascos llegan tras despedir 2025 con una victoria contundente sobre Cantabria y llevan seis partidos consecutivos ganando. Ahora buscan sumar uno más fuera de casa para seguir escalando posiciones. Pero el Palmer no se rinde tan fácilmente: saben que ya vencieron a este rival en la competición copera y confían en repetir ese éxito. Con las nuevas incorporaciones y un último encuentro prometedor ante el Fibwi Mallorca, tienen la mirada fija en alcanzar su tercera victoria esta temporada.
Díez explicó en rueda de prensa que esta semana extra ha sido fundamental para preparar el duelo: «Hemos podido asentarnos más como equipo. Los jugadores están muy motivados y han elevado su autoexigencia», afirmaba orgulloso. La llegada de Scrubb ha sido clave; es justo lo que necesitaban para dar ese salto cualitativo.
Sin embargo, también reconoció que nada es igual desde aquel triunfo ante Guipúzkoa el pasado octubre: «Ambos equipos hemos evolucionado mucho desde entonces», comentó. Aunque ellos han encontrado su ritmo, desde Palma van a competir al máximo porque no hay otra opción. Este partido promete ser duro pero emocionante; ¡que empiece la batalla!

