En medio del bullicio y la emoción que rodea al Palmer Basket, su presidente, Vicenç Palmer, se encuentra junto a Juanjo Talens, presidente de la FBIB, y David Salom, director general de deportes del Ayuntamiento de Palma. El equipo arranca este 2026 con una mezcla de esperanza y determinación, deseando darle la vuelta a un inicio en Primera FEB que no ha sido precisamente un paseo por el parque. Después de un 2025 donde brillaron en el derbi contra el Fibwi Mallorca bajo la dirección de Juan Ignacio Díez de Acharán, las dudas sobre su continuidad empiezan a disiparse.
Aunque han surgido varios nombres que podrían llegar a la isla, el argentino, que actualmente ocupa el puesto de técnico interino, ha ido ganando peso con cada día que pasa. En una charla durante el brindis navideño, Vicenç Palmer compartió sus pensamientos: «Por ahora no descartamos nada». Las palabras fueron sinceras; «Juani es alguien que nos conquistó desde su llegada con su estilo y su forma de ser. Se enfrenta a una situación complicada pero lo ha hecho con valentía y generosidad. Por eso, en cuanto al entrenador, estamos abiertos a cualquier opción y decidiremos pronto», afirmó.
El reto del nuevo año
A medida que avanza enero, los ojos están puestos en el enfrentamiento contra Guipuzkoa. Recuerdos frescos del triunfo en la Copa España dan alas al equipo para buscar esa primera victoria del 2026. «Comenzar así sería un sueño; además hacerlo en Inca siempre trae buenos recuerdos», confiesa Palmer. La plantilla está lista y motivada como pocas veces lo ha estado esta temporada; hay ganas y optimismo por mostrar su mejor versión.
A partir de ahora, los retos son claros: asegurar la permanencia en esta categoría tan competitiva. «Si tuviéramos que escribir nuestros deseos para esta temporada sería mantenernos en la Primera FEB», concluyó Palmer con firmeza. Con aprendizaje constante y esfuerzo colectivo, esperan seguir construyendo hacia adelante.

