El baloncesto de Manacor se viste de luto. Este lunes nos ha dejado Mateu Cortès Brunet, un verdadero referente que marcó la historia de este deporte en nuestra tierra. A los 64 años, su partida ha resonado en cada rincón del club Bàsquet Manacor y en el corazón de todos aquellos que compartieron su pasión por la canasta.
Cortès no solo fue jugador, debutando en 1982 con el Perlas de Manacor; también se convirtió en un líder en las canchas como entrenador durante 32 temporadas. Su huella es imborrable: desde dirigir al equipo hasta desempeñar roles como delegado y presidente, siempre estuvo ahí, empujando hacia adelante el baloncesto local.
Un legado que trasciende el deporte
Pero Mateu no era solo un apasionado del deporte. También hizo su aportación a la política como regidor del Ajuntament de Manacor entre 1987 y 1991, bajo la alcaldía de Jaume Llull. Un hombre con una sonrisa tranquila y una actitud positiva que siempre buscaba lo mejor para su comunidad.
El próximo miércoles, sus seres queridos podrán darle el último adiós en el Tanatorio Parc de l’Auba, donde se podrá visitar desde las 10 hasta las 14 horas, y por la tarde, de 15 a 18 horas. A las 19:45 horas, la Parroquia de Nostra Senyora dels Dolors acogerá su funeral.
En reconocimiento a su increíble labor, la Federació de Bàsquet de les Illes Balears ha propuesto guardar un minuto de silencio durante los partidos del próximo fin de semana. Un pequeño gesto para honrar a quien tanto hizo por nuestro querido baloncesto.