Este pasado domingo, el FC Barcelona volvió a demostrar su dominio en el baloncesto al alzarse con la Minicopa Endesa, repitiendo éxito por segundo año consecutivo. En un emocionante duelo contra el Real Madrid, los azulgranas lograron una victoria contundente de 86-71, con una segunda parte que marcó la diferencia (43-26 de parcial) en el Gran Canaria Arena.
Entre los protagonistas del encuentro estaba Joan Llompart, un joven mallorquín que no solo llevó la camiseta azulgrana con orgullo, sino que también se enfrentó a su amigo Lluc Servera, quien defendía los colores del Madrid. Ambos compartieron sus raíces en el Club Colonya Pollença y aunque eran rivales en la cancha, la amistad siempre estuvo presente.
Un partido lleno de emoción y talento
El pívot Cheikh Bamba fue el gran destacado del partido y se llevó a casa el premio de MVP tras anotar 19 puntos y capturar 12 rebotes. No estuvo solo; Kristians Martinsons brilló con 21 puntos y Mohamed Dabone hizo su regreso triunfal al aportar 12 puntos y 9 rebotes tras perderse gran parte del torneo.
A lo largo del encuentro, el Barça mostró una gran determinación desde el inicio, liderados por Llompart. Sin embargo, el Madrid no se quedó atrás; después de un primer cuarto complicado, lograron tomar las riendas gracias a una defensa sólida. A pesar de ello, el equipo catalán regresó del descanso con más agresividad y comenzó a recuperar terreno hasta sellar su victoria final.
Con este triunfo, los culés acortan distancias en cuanto a títulos de Minicopa respecto al eterno rival: ahora son 9 para ellos y 8 para el Madrid. ¿Qué más podemos pedir? La pasión por este deporte sigue viva entre nosotros.