El entrenador del CD Atlético Baleares, Luis Blanco, se prepara para un duelo crucial ante la UE Olot. Este 14 de marzo de 2025, el Estadio Balear será el escenario donde los blanquiazules lucharán por su cuarta victoria consecutiva. Sin embargo, no todo son buenas noticias; Carlos Julio y Ulrich estarán ausentes por sanción. Pero hay un rayo de esperanza con la vuelta de George, Rubén Bover y Sergio Moreno.
Un partido complicado
Blanco no se anda con rodeos: «Será un partido difícil y exigente». Reconoce que la UE Olot es un equipo talentoso, lleno de jugadores desequilibrantes que han tenido sus altibajos, pero que seguramente pondrán las cosas complicadas. «Todos nos empezamos a jugar muchas cosas y todos queremos puntos», añade, reflejando la presión que sienten ambos equipos.
Aunque los rivales vienen con una necesidad urgente de resultados, el míster tiene claro que juegan en casa y quiere ser protagonista: «Queremos seguir potenciando esa mejora». Confiado en su plantilla, entiende que cada encuentro es una nueva oportunidad para demostrar su valía.
Poco a poco, el equipo ha ido mejorando. La competición se ha vuelto intensa y eso les motiva a seguir sumando. El objetivo es claro: ganar. La sensación entre los jugadores es positiva. Y no solo eso; mantener las porterías a cero se ha convertido en una prioridad para ellos. Ser un equipo sólido y difícil de superar es lo que buscan.
La competitividad dentro del grupo es palpable. Blanco desea tener a todos sus jugadores metidos en la dinámica del equipo, buscando siempre el mejor once posible para cada partido. La experiencia contra el Valencia dejó huella; vieron cómo funcionaban bien con balón y eso les da confianza para seguir adelante.
A pesar de las bajas significativas como las de Carlos y Ulrich, la recuperación de otros jugadores trae buenas noticias al vestuario. Con solo Ramis y Miguelito aún fuera por lesión, están listos para afrontar este reto juntos.