La misión Artemis II de la NASA se lanzó el 1 de abril, marcando un antes y un después en la exploración espacial. Cuatro astronautas valientes, Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch, se embarcaron en esta aventura para alcanzar la Luna como no lo hacíamos desde hace más de medio siglo. El 11 de abril, tras haber batido el récord de distancia humana, regresaron a casa felices y sanos después de sobrevolar nuestro satélite natural.
Aventuras y contratiempos en el espacio
Todo parecía ir sobre ruedas. La nave Orion realizó una reentrada controlada en el océano Pacífico y, poco después, los astronautas eran evacuados para recibir atención médica en el USS John P. Murtha. Sin embargo, como suele pasar incluso entre las estrellas, no todo fue perfecto. Durante la misión, uno de los momentos más curiosos fue cuando el comandante Wiseman perdió acceso a su correo electrónico gracias a un fallo con Outlook.
Pensarás que eso no es gran cosa en medio del espacio infinito, pero imagínate estar a cientos de miles de kilómetros y darte cuenta de que no puedes enviar ni recibir correos. Wiseman tuvo que recurrir al equipo en Houston para solucionar este pequeño gran lío tecnológico. Desde su órbita lunar pidió ayuda y los expertos comenzaron a investigar qué había fallado.
A pesar del contratiempo, los astronautas mantuvieron la calma; sabían que esto no comprometía la misión principal. Todo continuó como estaba previsto: volar hacia adelante sin perder el rumbo por problemas informáticos menores. Aunque frustrante para ellos, quedó claro que hay cosas más importantes que revisar correos electrónicos mientras surcas el cosmos.

