La tarde del miércoles se tiñó de dolor en Escorca. Una mujer, ciclista de nacionalidad polaca, ha fallecido tras sufrir una caída desde varios metros de altura en la famosa carretera de sa Calobra. Su identidad aún es un misterio, ya que no llevaba consigo documentación y pedaleaba con un grupo de amigos que ahora lamentan su pérdida.
Un accidente devastador
El trágico incidente ocurrió cerca del kilómetro 10,3. En un giro inesperado, perdió el control de su bicicleta y se precipitó por un terraplén de unos 15 metros. El equipo de emergencias llegó rápidamente al lugar; incluso los valientes del Grup de Rescat de Muntanya de Sóller hicieron todo lo posible para salvarla. Sin embargo, aunque al principio parecía que las lesiones no eran letales, la situación cambió drásticamente y se intensificó el drama.
A pesar del esfuerzo incesante por reanimarla, los múltiples traumatismos resultaron ser demasiado graves. Aún se había solicitado el helicóptero de sa Milana para llevarla a un hospital, pero ese rescate nunca llegó a realizarse; lo más urgente era atender la escena con respeto y dignidad mientras se levantaba el cuerpo para los exámenes forenses necesarios.
La carretera donde ocurrió este accidente es conocida por ser peligrosa. Su inclinación provoca que muchas bicicletas adquieran velocidad rápidamente, desembocando en zonas boscosas donde cualquier error puede llevar a caídas fatales. Este luctuoso suceso nos recuerda lo frágil que puede ser la vida y cómo un instante puede cambiarlo todo.

