La historia del último partido de Las Palmas en La Rosaleda ha dejado a más de uno con la boca abierta. En un encuentro donde los amarillos se encontraron con un Málaga que, hay que decirlo, fue mejor, lo que realmente ha encendido la polémica es una jugada concreta. ¿Un penalti no señalado? ¡Vaya tela!
El primer tiempo nos dejó una acción que desató la indignación en el bando visitante. Todo comenzó cuando Taisei Miyashiro se lanzó al ataque buscando un centro al área, con esa determinación que solo los delanteros saben tener. Conectó el balón con la cabeza antes de que el portero Alfonso Herrero pudiera llegar, pero lo cierto es que el guardameta no tuvo piedad y acabó derribándolo dentro del área. En ese momento, muchos nos quedamos con dudas: ¿era falta o no?
Las voces de la indignación
Y aquí entra Luis García, el entrenador de Las Palmas, quien tras el pitido final no pudo ocultar su frustración: “No puedo dejar de hablar del choque del portero con Miyashiro; toca el balón antes que él. A mí me parece muy claro”. Y es cierto, porque mientras él defendía arduamente a los árbitros -un trabajo difícil sin duda- también dejaba claro lo evidente para todos aquellos que vieron la jugada repetida: ¡penalti claro! Sin embargo, ni desde Las Rozas ni los asistentes decidieron revisar la decisión y eso sólo avivó aún más las llamas de un debate ya candente.
No hay duda de que esta jugada cumplía con todos los requisitos para ser sancionada como pena máxima, pero así son las cosas en este deporte: a veces te miran y otras te ignoran. Y nosotros, como aficionados y seguidores del equipo canario, solo podemos preguntarnos qué fue lo que pasó realmente en aquella acción fatídica.

