En Son Güells, la situación ya ha alcanzado un punto crítico. Los vecinos están viviendo un auténtico calvario, con yonquis que se drogan a plena luz del día, okupas campando a sus anchas y caravanistas que hacen negocio con chatarra. Todo esto rompe con la armonía del barrio, dejando a los residentes al borde de la desesperación. Este domingo por la tarde, uno de ellos captó en vídeo cómo un individuo entraba a robar y destrozaba al menos tres coches aparcados en la zona.
Los vecinos no han tardado en poner estos hechos en manos de la Policía Local de Palma, pero su respuesta ha sido más bien escasa. La impotencia crece entre quienes habitan estas calles; como bien dicen algunos: “Esto ya es insoportable”. Cada día son testigos de situaciones alarmantes: agresiones, consumo de drogas tanto en las calles como dentro de vehículos estacionados. Es una lucha constante.
La comunidad busca soluciones ante el caos
Frustrados, los residentes se sienten desprotegidos y han empezado a considerar medidas drásticas. La idea de organizar patrullas ciudadanas empieza a tomar fuerza entre ellos tras haber vivido episodios donde menores han sido intimidados o agredidos. La llegada masiva de toxicómanos ha sembrado el miedo en este rincón periférico de Palma, donde las demandas por mayor seguridad resuenan cada vez más fuerte.
A través de grupos de WhatsApp y otras plataformas, los vecinos intentan unir fuerzas para prevenir nuevos incidentes y recuperar así la tranquilidad que alguna vez disfrutaron. No es fácil lidiar con esta realidad tan dura y visible. La comunidad está decidida a no dejarse vencer por el caos.

