En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado caer que considera a Irán como un «estado fallido». Todo esto mientras se desarrollan conversaciones cruciales para alcanzar la paz en Islamabad, la capital de Pakistán. Y es que no es cualquier momento: estas charlas tienen lugar en un contexto tenso, marcado por los bloqueos del estrecho de Ormuz que han complicando aún más las cosas.
La alternativa estadounidense al petróleo iraní
Durante una entrevista con NewsNation, Trump no ha dudado en expresar su confianza sobre el papel que Estados Unidos puede jugar en el mercado internacional del petróleo. Según él, “muchos se están dirigiendo a Estados Unidos para abastecerse”, subrayando que el país cuenta con recursos suficientes para convertirse en una opción viable frente al bloqueo iraní. En sus palabras, “un gran número de petroleros completamente vacíos” ya están rumbo a las costas estadounidenses, listos para cargar lo que él mismo califica como “el mejor petróleo y gas del planeta”.
Aún así, lo más inquietante son sus afirmaciones sobre Irán. Trump ha dejado claro que está esperando ver si hay sinceridad por parte del régimen iraní en estas negociaciones. Y aunque asegura que pronto nos dará novedades sobre este tema, también lanzó una advertencia: si no hay avances satisfactorios en 24 horas, podría reanudar los ataques aéreos contra Irán. “Estamos listos para empezar”, declaró con esa determinación característica.

