MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) – El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha hecho un llamado este viernes a Estados Unidos e Irán. ¿El motivo? Aprovechar las negociaciones que se llevarán a cabo este fin de semana en Islamabad, Pakistán. Guterres quiere ver un diálogo de buena fe que lleve a un acuerdo realmente duradero, uno que cierre de una vez por todas el capítulo de hostilidades entre ambos países.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, dejó claro en rueda de prensa que el secretario general espera que ambas partes no pierdan esta oportunidad diplomática. “Es crucial entablar un diálogo constructivo en busca de un acuerdo integral”, aseguró Dujarric. La meta es clara: desescalar tensiones y evitar volver a caer en los mismos errores del pasado.
Un camino hacia la paz
Guterres también recordó que no hay alternativa viable a la resolución pacífica de disputas internacionales. Esto debe hacerse conforme al Derecho Internacional y bajo los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas. En medio de esto, Jean Arnault, el enviado especial de la ONU para Oriente Próximo, ya está presente en la región.
Ayer mismo, Arnault se reunió con Kazem Gharibabadi, el viceministro iraní de Exteriores, además de charlar con representantes de la Media Luna Roja Iraní y visitar áreas devastadas por ataques recientes. Entre estas visitas destacan un centro universitario y bloques residenciales arrasados por las ofensivas israelíes y estadounidenses.
Arnault comenzó su gira por esta convulsa región el miércoles con el objetivo claro: respaldar todos los esfuerzos necesarios para alcanzar una solución duradera y exhaustiva al conflicto. A medida que se aproxima su viaje a Pakistán para las conversaciones entre Teherán y Washington, la comunidad internacional permanece atenta a cualquier avance positivo.

