Este jueves por la noche, un acontecimiento inesperado sacudió Santa Ponça. El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, junto a varios agentes de la Policía Local, hizo una visita al hotel Rey Don Jaime para ver de cerca lo que había sucedido. Parte del suelo del comedor se había hundido y, como no podía ser de otra manera, su presencia allí tenía un propósito claro: comprobar la situación y agradecer a todos los equipos que intervinieron.
Amengual destacó la rapidez con la que los equipos de emergencias respondieron al incidente. En cuestión de minutos, Policía Local, Guardia Civil y bomberos habían acordonado el área afectada —alrededor de 30 metros cuadrados— para garantizar la seguridad de todos. A pesar del susto, el primer edil se mostró tranquilo al comentar que muchos turistas decidieron abandonar sus habitaciones por su cuenta y que sólo hubo dos heridos leves, afortunadamente por cortes pequeños.
Un día crucial para entender lo ocurrido
A primera hora del viernes, técnicos del Ajuntament se acercarán al hotel para evaluar los daños en la estructura colapsada. La Guardia Civil ya ha tomado las riendas de la investigación sobre este incidente. Así que mientras esperamos más información sobre lo sucedido, hay que destacar cómo todos los servicios públicos actuaron con eficacia ante esta emergencia. En momentos así es cuando realmente podemos apreciar el valor del trabajo conjunto y rápido.

