La madrugada de este lunes, la calle Tomás Rullán se convirtió en escenario de un incendio que ha dejado huella. Las llamas devoraron cuatro motocicletas y un coche estacionado, como si nada importara. Al parecer, todo indica que no fue un accidente; la mano del hombre podría estar detrás de este siniestro.
Alrededor de las 5:00 horas, varios vecinos, alarmados por el fuego que iluminaba la oscuridad de la noche, decidieron actuar. Llamaron al 112, sabiendo que el peligro acechaba no solo a los vehículos sino también al edificio cercano. En cuestión de minutos, llegaron patrullas de la Policía Nacional y Local, junto a los valientes Bombers de Palma.
Una situación alarmante
Los efectivos de emergencias se lanzaron a apagar las llamas con una rapidez admirable. Sin embargo, lo que quedó después fue desolador: cuatro motos carbonizadas y un coche con serios daños en su parte frontal. El humo denso y oscuro hizo su trabajo, ensuciando la fachada del edificio más próximo, como si hubiera querido dejar su marca.
Ahora son los agentes del Grupo de Atracos quienes han tomado las riendas de esta investigación para averiguar qué sucedió realmente aquella noche fatídica. Las primeras teorías apuntan a que el fuego pudo haber sido intencionado. ¿Qué nos está pasando? La comunidad espera respuestas y tranquilidad ante este tipo de incidentes que no deberían formar parte de nuestra realidad diaria.

