La tarde del sábado nos dejó un momento inesperado en Andratx. Un hombre de alrededor de sesenta años, que podría ser cualquiera de nosotros, vivió una experiencia aterradora cuando su coche se salió de control. Todo ocurrió cerca de las 18:30 horas, cuando, según contó a los policías que llegaron al lugar, un deslumbramiento en una curva le jugó una mala pasada y terminó cayendo por un desnivel considerable.
Un milagro entre la maleza
Afortunadamente, aunque su vehículo volcó y se precipitó varios metros, el hombre salió ileso. Sin heridas graves ni necesidad de asistencia médica, pudo respirar aliviado tras el susto. Al día siguiente, aún impactado por lo sucedido, se acercó nuevamente al lugar junto a familiares para intentar gestionar la recuperación del coche que había quedado atrapado entre la vegetación.
El conductor no podía dejar pasar la oportunidad de agradecer a quienes actuaron con rapidez. La Policía Local d’Andratx, la Guardia Civil y los servicios de ambulancias estuvieron allí enseguida, listos para ayudar en cuanto se dio la voz de alarma. “No sé qué habría hecho sin ellos”, compartía con otros vecinos mientras rememoraban el incidente en ese rincón donde la naturaleza parece querer recuperar lo que es suyo.

