Era un día de fútbol que prometía emociones fuertes y no defraudó. En un escenario como Son Moix, la afición mallorquina estaba lista para vivir algo grande, y lo consiguieron. Con un gol de Vedat Muriqi en el minuto 91, el Mallorca logró una victoria épica frente al Real Madrid que parecía imposible. El estadio estalló en vítores cuando Muriqi, ya convertido en un ídolo local, selló el triunfo con su golazo justo cuando todos temían una nueva decepción tras el empate momentáneo de Militao.
Un partido lleno de sorpresas y emoción
Morlanes había adelantado a los bermellones en la primera parte, pero el susto llegó con el tanto del defensa madridista que equilibró las cosas en los últimos minutos. Sin embargo, la determinación del Mallorca brilló más que nunca. La afición sabía que necesitaban este triunfo como agua de mayo para salir del descenso y lo celebraron con pasión desbordante.
A pesar de las adversidades, como la lesión de Raíllo, el entrenador Demichelis armó una alineación audaz, apostando por un juego ofensivo donde Darder jugaba su primera titularidad junto a Luvumbo y Muriqi. La falta de Vinicius en el Madrid se notó; ellos sabían que tenían una oportunidad.
A medida que avanzaba el encuentro, los bermellones mostraron una solidez admirable. Las paradas de Leo Román, quien mantuvo a raya a estrellas como Mbappé, fueron clave para mantener viva la esperanza entre los aficionados. A cada jugada peligrosa del rival, respondían con coraje e intensidad.
Poco antes del final, cuando parecía que todo se desvanecía con ese gol del Madrid, apareció Muriqi para recordarles a todos quién manda en casa. Su conexión con Mateo Joseph fue sublime: un pase preciso y ¡bam! Un disparo imparable que dejó sin palabras a la defensa blanca.
No hay duda: esta victoria es oro puro para el Mallorca. Con tres puntos vitales en la bolsa y a tan solo dos puntos del Elche, ahora miran hacia adelante esperando mantener esa racha ante rivales directos como Rayo Vallecano y Valencia. Hoy es un día para soñar; hoy han demostrado que son capaces de pelear hasta el final.

