MADRID, 30 Mar. – En un giro que ha dejado a muchos con la boca abierta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha dudado en lanzar una advertencia aterradora a Irán. Este lunes, en un mensaje cargado de tensión, afirmó que si el país persa no llega a un acuerdo pronto y si el estrecho de Ormuz sigue cerrado para la navegación, su intención es destruir lo que quede en pie. Entre esas amenazas se encuentra la isla de Jark, un punto clave desde donde Irán exporta la mayoría de sus hidrocarburos.
¿Un diálogo que se tambalea?
Trump asegura que han hecho «grandes avances» con este «nuevo y más razonable régimen» iraní; sin embargo, sus palabras parecen dejar claro que las dudas persisten sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo en el corto plazo. Esta declaración se produce justo cuando está por levantarse la suspensión de ataques contra las centrales eléctricas iraníes a cambio de reabrir el estrecho.
“Si por alguna razón no llegamos a un acuerdo pronto”, dijo Trump con tono desafiante, “y si Ormuz no se abre inmediatamente, tomaremos medidas drásticas”. Las palabras del mandatario son escalofriantes: está dispuesto a arrasar con todo lo relacionado con la infraestructura energética iraní. La mención de destruir incluso las plantas desalinizadoras añade más leña al fuego.
Pero esto no acaba aquí. El presidente estadounidense vinculó su amenaza con los «numerosos soldados y otras personas» que han perdido la vida durante lo que él denomina los 47 años del «Reinado del Terror» del antiguo régimen iraní. A pesar del clima hostil creado por estas declaraciones, desde Teherán han negado cualquier contacto directo con Washington y cuestionan si realmente hay interés por parte de Trump en alcanzar un pacto significativo.
No obstante, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha confirmado algunos acercamientos mediante terceros; aunque lamenta que las propuestas iniciales llegadas desde Estados Unidos carecen de razonabilidad. Mientras tanto, otros 27 países apoyan la declaración internacional para contribuir a abrir el estrecho de Ormuz en medio de esta creciente tensión mundial.

