MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) – En un escenario de tensión y decisiones complicadas, el presidente de Israel, Isaac Herzog, ha lanzado una solicitud al Ministerio de Justicia que invita a la reflexión. Ha pedido que se le proporcionen “datos adicionales” antes de pronunciarse sobre la petición de clemencia que los abogados del primer ministro Benjamin Netanyahu han planteado debido a los casos de corrupción que pesan sobre él.
La oficina del presidente ha sido clara al subrayar que esto no debe ser visto como un indicio de que haya tomado una decisión respecto a la solicitud. Michal Tzuk, asesor legal de Herzog, se ha dirigido al Departamento de Indultos para indagar sobre precedentes en el ejercicio del indulto, especialmente en situaciones donde hay procesos penales abiertos y se involucran gestos diplomáticos o acuerdos para liberar rehenes. “Aunque las circunstancias son diferentes”, aclara el comunicado del diario ‘Times of Israel’, “la documentación solicitada busca entender cómo se ha ejercido esta facultad durante juicios activos”.
Un primer ministro acorralado por acusaciones
Y es que Netanyahu no es cualquier figura; está en el ojo del huracán con tres causas abiertas en su contra por delitos graves como fraude y aceptación de sobornos. Él mismo asegura que todo esto forma parte de una persecución política. A pesar de esos nubarrones judiciales, logró regresar al poder a finales de 2022 por sexta vez.
Las acusaciones son impactantes: presuntamente utilizó su poder para manipular medios y conseguir reportajes favorables a su gestión. Un caso emblemático data del año 2000, cuando intentó llegar a un acuerdo con el diario ‘Yedioth Aharonot’ para obtener cobertura positiva a cambio de perjudicar a su rival directo, ‘Israel Hayom’. Desde el estallido del conflicto en Gaza, Netanyahu ha expresado su frustración al señalar que este proceso judicial está siendo un lastre para sus responsabilidades gubernamentales.
A medida que avanza la situación, el primer ministro no ha dudado en pedir aplazamientos constantes ante el tribunal, aduciendo razones relacionadas con su salud o compromisos internacionales. En este laberinto político y judicial nos encontramos; sin duda alguna habrá más capítulos por escribir.

