Este viernes, el Gobierno suizo ha dado un paso contundente al anunciar que suspende todas sus exportaciones de armas hacia Estados Unidos e Israel. La razón es clara: su implicación en el conflicto armado con Irán. En un comunicado emitido por el Consejo Federal, se deja claro que «la exportación de material bélico a países involucrados en este conflicto no puede ser autorizada mientras dure».
Una decisión bien fundamentada
La noticia llega tras una reunión inicial celebrada el 13 de marzo, donde se discutió cómo aplicar ese principio tan característico de Suiza: la neutralidad. Después de evaluar la situación, el Ejecutivo ha decidido que no habrá más ventas de armamento hasta que se resuelva esta guerra. Para mayor transparencia, han añadido que las licencias ya existentes serán revisadas periódicamente por un grupo interministerial especializado.
Además, subrayan que desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, no se ha otorgado ninguna nueva licencia para exportar armas hacia Estados Unidos y que hace años que no se conceden permisos para Israel ni tampoco para Irán. En este contexto también entran las licencias de armas «de doble uso», aquellas que pueden ser empleadas tanto para fines ofensivos como defensivos; estas también estarán bajo vigilancia.
El Gobierno suizo recuerda su postura firme respecto a Israel y enfatiza la violación del Derecho Internacional por parte del ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán. Martin Pfister, ministro de Defensa suizo, lo dejó claro en una entrevista: «Consideramos esto como un ejercicio injustificado del uso de la fuerza». Suiza ha intentado actuar como mediador en los conflictos previos entre Teherán y Washington sobre temas nucleares, pero ahora parece haber tomado un rumbo firme hacia una política más responsable y consciente en materia armamentística.

