La situación en Palma se ha vuelto insostenible. La lucha por el Plan de Ordenación está creando un ambiente de crispación entre los ciudadanos y sus representantes. Los sindicatos, cansados de esperar soluciones efectivas, han dejado claro que están dispuestos a tomar las calles y hacer ruido. ¿Quién puede culparles? En un momento donde la falta de solución habitacional para aquellos que residen en la antigua prisión es más evidente que nunca, la paciencia tiene un límite.
Protestas a la vista
Como si esto no fuera suficiente, el PSOE ha alzado la voz denunciando cerca de 15.000 desempa-dronamientos en Palma y exigiendo una investigación a Cort. Esta situación nos hace cuestionar qué está pasando realmente en nuestra ciudad. Cada vez son más las voces que se alzan contra este monocultivo turístico, pidiendo una planificación más sostenible y justa para todos.
No podemos seguir tirando a la basura nuestro futuro como comunidad mientras otros se llenan los bolsillos. La llegada del megaparc fotovoltaico en Son Bonet ha puesto aún más leña al fuego, ya que más de 2.300 firmas apoyan su protección frente a este avance desmedido. Es hora de unir fuerzas y luchar por lo que realmente importa: nuestro hogar.

