En una noche que prometía ser tranquila en Calvià, la División Nocturna de la Policía Local se encontró con una situación inesperada. Fue el pasado martes cuando los agentes, en un control rutinario destinado a prevenir el consumo de alcohol y drogas, dieron con un taxista pirata que no solo estaba infringiendo la ley al transportar pasajeros sin autorización, sino que además llevaba a una prostituta para ofrecer servicios sexuales a domicilio.
Un control revelador
Este control se llevó a cabo en la concurrida zona de Santa Ponça y se extendió durante varias horas. Los policías, atentos a cualquier irregularidad, identificaron un vehículo particular que llamaba su atención. Lo que descubrieron fue más allá de lo esperado: el conductor estaba haciendo uso indebido del transporte público. ¿Cómo es posible que este tipo de situaciones sigan ocurriendo? La respuesta está clara: hay quienes siguen intentando jugar al margen de la ley.
El Ayuntamiento ha querido recordar mediante una nota de prensa que estos controles no son algo aislado. La División Nocturna tiene un calendario activo para hacer frente al transporte irregular y al tráfico de sustancias ilícitas. Es un esfuerzo constante por mantener nuestras calles seguras y libres de actividades ilegales.
Así estamos, entre luces y sombras, luchando contra aquellos que tiran por la borda las normas básicas de convivencia. La seguridad vial es cosa de todos; cada uno debe poner su granito de arena para erradicar estas prácticas inaceptables.

