La vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra y presidenta del Partido Popular en Vigo, Luisa Sánchez, ha encendido las alarmas. En un acto frente al emblemático estadio de Balaídos, pidió al alcalde Abel Caballero que no se duerma en los laureles y se ponga en contacto con la FIFA cuanto antes. El objetivo: que nuestra querida ciudad tenga el honor de albergar el Mundial 2030.
Vigo tiene que estar en el mapa mundial
Sánchez no ha dudado en expresar su preocupación tras la reciente renuncia formal de A Coruña y Málaga como candidatas. “Sabemos que hay nueve ciudades seleccionadas, pero queremos más: Vigo debe ser parte de esta lista”, enfatizó con firmeza. La política dejó claro que su ciudad siempre debió estar entre las elegidas, haciendo un guiño a Valencia como otra gran aspirante.
“Estamos convencidos de que contamos con todo lo necesario para hacer esto realidad”, añadió Luisa, dejando entrever un tono optimista pero también crítico. “¿Qué falta? Que nuestro alcalde defienda nuestros intereses y haga valer nuestras cualidades”. Con esta declaración, se siente la presión sobre Caballero: el tiempo corre y cada momento cuenta.
A medida que se acercan los días cruciales para decidir quién será sede del Mundial, las palabras de Luisa resuenan más fuerte que nunca entre los vigueses. Es hora de demostrar que esta ciudad puede ofrecer mucho más que paisajes bonitos; es hora de hacer historia.

