En un nuevo capítulo de la violencia que sacude Irán, al menos cinco personas han perdido la vida este lunes debido a varios bombardeos en la provincia de Marzakí. Las autoridades han expresado su indignación, revelando que estos ataques han alcanzado zonas residenciales, convirtiendo la cotidianidad de los ciudadanos en un verdadero caos.
Un vicegobernador de Markazí ha señalado a la agencia de noticias Mehr que cuatro personas fallecieron tras un ataque en una zona residencial cerca de Arak. Pero eso no es todo; otro hombre murió cuando proyectiles impactaron contra un edificio en Mahalat. La situación es alarmante y se agrava con el bombardeo a una escuela en Jomein, aunque, hasta ahora, no se tienen datos sobre víctimas en ese lugar.
Cifras escalofriantes y consecuencias inminentes
La Media Luna Roja iraní ha compartido imágenes desgarradoras del daño causado al centro educativo a través de redes sociales, pero sin ofrecer detalles sobre posibles fallecidos o heridos. Las cifras son escalofriantes; las autoridades iraníes han confirmado más de 1.200 muertos como resultado de esta ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Sin embargo, Human Rights Watch in Iran lleva esa cifra a más de 3.000, muchos de ellos civiles inocentes atrapados en medio del fuego cruzado.
Todo esto ocurre mientras Irán reanuda sus ataques contra Israel y las tensiones continúan aumentando entre ambas naciones. En medio del intento por alcanzar un nuevo acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán, esta ofensiva solo complica aún más la situación geopolítica en Oriente Próximo.

