En un día para recordar, el Juvenil de División de Honor del Betis se ha alzado con la Copa del Rey Juvenil, 27 años después de su último triunfo, y lo ha hecho a lo grande: aplastando al Barcelona en una final disputada en el Anxo Carro de Lugo. Este triunfo no es solo un número más en la historia del club; es un homenaje a toda una generación que tiene como estrella emergente a José Antonio Morante.
Un legado que sigue vivo
Morante, veloz y talentoso extremo andaluz, ha tomado el testigo que dejó Joaquín Sánchez allá por junio de 1999. Ese año, un grupo de jóvenes promesas criadas en Los Bermejales levantaron el último título copero juvenil hasta ahora. Con Joaquín al frente, jugadores como Cañas o Toni Doblas dieron sus primeros pasos hacia la grandeza. Ahora, Javi Barrero está haciendo magia con este nuevo equipo lleno de talento.
Bajo su mando, chavales como Corralejo, Migue Romero, y otros tantos han dejado huella en el camino hacia esta histórica victoria. En las semifinales nos regalaron una remontada épica contra el Celta que ya quedará grabada en nuestra memoria. La final fue otro espectáculo: Rubén de Sá abrió la cuenta casi desde el inicio y antes del descanso, Morante selló la victoria ante un Barça que se quedó con uno menos tras la expulsión de Kourouma.
Este triunfo no solo celebra el presente; también marca un futuro brillante gracias a la inversión millonaria del Betis en su cantera y la construcción de la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo. Con canteranos cada vez más presentes en el primer equipo y algunos ya generando plusvalías importantes para las arcas del club, parece claro que esta nueva generación liderada por Morante está lista para seguir escribiendo historias grandes para nuestro querido Betis.

