MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) – La situación en Irán ha alcanzado un punto desgarrador. Al menos 3.040 personas han perdido la vida, y lo que duele más es que la mayoría eran civiles, víctimas inocentes de unos bombardeos desatados por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero. Esta escalofriante cifra ha sido publicada por HRANA, una ONG dedicada a los derechos humanos en Irán, que no puede dejar de lamentar este cruel panorama.
De las muertes reportadas, 1.319 son civiles, entre ellos 206 menores de edad. Y aún hay más; se contabilizan también 1.122 militares, según los informes que han llegado desde las autoridades sanitarias y activistas locales. Además, hay 599 muertes cuyos vínculos familiares siguen siendo un misterio, sumando así un total devastador.
Aumentan los ataques y las víctimas civiles
En un comunicado reciente, HRANA anunció con tristeza que en las últimas 24 horas se han registrado 21 nuevas muertes, todas ellas civiles, incluyendo otro menor entre las víctimas. Estos fallecimientos son consecuencia de 285 ataques que han sacudido 18 provincias del país; algo realmente alarmante cuando pensamos en el sufrimiento humano detrás de cada número.
Sorprendentemente, Teherán ya no es la provincia más afectada por estos bombardeos y ha pasado al segundo lugar, ahora superada por Isfahán en términos de ataques. El último balance del Ministerio de Sanidad iraní añade a esta dolorosa lista aproximadamente 10.000 heridos.
No podemos mirar hacia otro lado mientras tantos inocentes sufren y pierden la vida en medio de este conflicto sin sentido.

