En un momento en el que la lucha contra la obsolescencia programada se intensifica en Europa, LG ha decidido dar un golpe sobre la mesa. La compañía ha ampliado su garantía de por vida a una serie de electrodomésticos en España, incluyendo lavadoras, frigoríficos y secadoras. Este movimiento no solo es una apuesta por la calidad, sino también una respuesta al creciente clamor social por productos más duraderos y reparables.
Una garantía que marca la diferencia
Imagina poder usar tu lavadora o frigorífico con la tranquilidad de saber que están cubiertos durante casi 30 años. Así es como lo plantea LG: sumando los tres años de garantía legal obligatoria a otros 27 ofrecidos por ellos mismos. Pero ojo, para que esta cobertura sea efectiva hay que registrar la compra dentro del año siguiente a adquirir el producto.
La marca asegura que su estrategia está basada en tres pilares fundamentales: la fiabilidad de los componentes, el acceso a repuestos y las posibilidades de reparación. Al parecer, según sus propios datos, los problemas con piezas clave son bastante raros; por ejemplo, solo el 0,2% de las incidencias provienen del motor Direct Drive de sus lavadoras.
A medida que Europa refuerza normativas para prolongar la vida útil de los productos electrónicos, iniciativas como esta cobran relevancia. La Unión Europea lleva tiempo promoviendo cambios significativos en el modelo de consumo actual, donde se prioriza reparar antes que reemplazar. Las cifras son alarmantes: cada vez generamos más residuos electrónicos y eso debe cambiar.
En resumen, LG está poniendo toda la carne en el asador con esta nueva garantía, ofreciendo más seguridad y confianza al consumidor español mientras se suma a una ola global hacia un futuro más sostenible. ¿Acaso esto marcará un precedente en el sector? Solo el tiempo lo dirá.

