El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, ha dejado claro que la prioridad ahora es eliminar los activos militares iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz. Este viernes promete ser un día clave, el más intenso en bombardeos desde que comenzó este conflicto hace ya 13 días. «Estamos enfocados en atacar la actividad de minado de Irán, sus bases navales y los misiles que podrían amenazar la seguridad en la zona», declaró Caine durante una rueda de prensa junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Una ofensiva sin tregua
El general no se anduvo con rodeos: «Hoy será un día decisivo para nosotros, intensificaremos nuestros ataques cinéticos en la región». Hasta ahora han atacado más de 6.000 objetivos y los bombardeos siguen sin pausa. Aunque aseguró que la Armada iraní está debilitada, no olvidó advertir que aún pueden causar daños a las fuerzas aliadas y a buques mercantes en esa zona crítica.
Hegseth agregó que las defensas aéreas iraníes prácticamente han desaparecido y afirmó que los ataques con drones han disminuido un 95%. Sin embargo, cuando se le preguntó sobre el trágico ataque aéreo que acabó con la vida de más de 150 niñas al destruir una escuela infantil, el secretario fue evasivo y solo confirmó que se está llevando a cabo una investigación exhaustiva por parte del Mando Central.
Aunque algunos informes apuntan a que podría ser el propio ejército estadounidense quien esté detrás del bombardeo, Hegseth no quiso entrar en detalles sobre esto. «La investigación durará lo necesario para esclarecer todos los aspectos relacionados con este incidente. Un general ajeno al CENTCOM se encargará personalmente», prometió.

