Con el tiempo no se juega, y parece que la primavera de 2026 nos va a sorprender con unas temperaturas más altas de lo habitual en las islas Baleares. Según la Aemet, este fenómeno no es solo una anécdota, sino una señal clara de los cambios climáticos que estamos viviendo. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Un avance que preocupa a todos
Las predicciones apuntan a que esta temporada cálida será la norma, y no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras todo esto ocurre. La sensación de desasosiego se hace palpable entre nosotros; el clima se ha vuelto un tema central en nuestras conversaciones diarias. Por si fuera poco, también hay otras voces que reclaman atención, como la del nuevo DAO quien advirtió sobre los peligros de desconfiar ciegamente de toda la policía.
En medio de esta vorágine, el pueblo se une para cantar ‘La Balanguera’ en una multitudinaria cita por toda Mallorca, recordándonos que hay cosas que valen la pena conservar. Y mientras tanto, otros temas surgen en el aire: desde la polémica del cable eléctrico en Ferradura hasta las exigencias laborales de quienes trabajan en Agama. Todo esto envuelto en un clima cargado de incertidumbre.
Nuestra comunidad está al borde del cambio y debemos reaccionar antes de que sea demasiado tarde; ya hemos visto cómo el turismo y la navegación generan casi el 66% de los residuos marinos. Está claro: si seguimos así, ¿qué legado dejaremos? Con más de 2.300 firmas recolectadas para proteger el Pulmón Verde de Son Bonet frente al megaparc fotovoltaico proyectado, nos toca decidir nuestro futuro colectivo.

