El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, se ha plantado firme este martes y ha negado rotundamente que su país tuviera planes de atacar a fuerzas estadounidenses. En su opinión, estas acusaciones no son más que un intento burdo de manipular la narrativa para justificar lo que él llama la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra Teherán hace once días.
Araqi, en un tono directo y sin tapujos, ha afirmado en sus redes sociales: «La afirmación de que Irán planeaba atacar a Estados Unidos o a sus fuerzas es una mentira absoluta y descarada». Su mensaje va más allá, señalando que el único objetivo detrás de tales declaraciones es dar una coartada a lo que él rebautiza como Operación Error Épico, haciendo referencia despectivamente a la denominada Operación Furia Épica, una aventura fallida orquestada por Israel y financiada con el dinero del ciudadano estadounidense común.
Manipulación informativa y crisis económica
Poco antes, Araqchi había puesto el dedo en la llaga al denunciar que Washington está diseminando información falsa para jugar con los mercados financieros. «Eso no los protegerá del tsunami inflacionario que han impuesto sobre su propia población», añadió con preocupación. Y es que, según él, nos encontramos ante un escenario económico crítico: «Los mercados enfrentan el mayor déficit de la historia, superando incluso situaciones tan complicadas como el embargo petrolero árabe o la Revolución Islámica».

