Valencia. La historia del Valencia esta temporada ha sido como una montaña rusa emocional, y tras una primera vuelta para olvidar, donde el equipo se encontraba hundido en los puestos de descenso con apenas 17 puntos, algo ha cambiado. La victoria sufrida contra el Alavés el pasado domingo ha traído un aire fresco a Mestalla. ¡Por fin! El equipo dirigido por Corberán empieza a respirar y a mirar hacia arriba.
Un nuevo comienzo
Con cinco triunfos en los últimos ocho encuentros, el Valencia ha dejado atrás la zona roja de la tabla y se sitúa cómodamente en mitad de ella. A pesar de los gritos de ¡Corberán, dimisión! que aún resuenan entre algunos aficionados, él mismo reconoce que las críticas son parte del juego. “Acepto las críticas, la exigencia no me incomoda”, afirma mientras intenta mantener el barco a flote en estos tiempos turbulentos.
Lo cierto es que los nuevos fichajes y la evolución de ciertos jugadores han dado un giro inesperado al rendimiento del equipo. Con 15 puntos en su haber durante esta segunda vuelta, solo Barcelona, Real Madrid y Atlético han hecho mejor papel que ellos. Es un cambio radical y los números lo respaldan; parece que este Valencia se ha propuesto dar guerra.
A medida que avanza la temporada, el objetivo de asegurar la permanencia ya está cerca. Sin embargo, los últimos partidos prometen ser un verdadero reto: Atlético, Athletic, Rayo, Real Sociedad y Barça serán sus próximos oponentes. No será fácil, pero quien diría que después de tanto sufrimiento podríamos estar hablando de una lucha por Europa.
Así pues, después del gol crucial marcado por Gayà en Getafe —un momento que podría definirse como “el tatuaje” del renacer— el Valencia no ha mirado atrás. Han superado adversidades y han dejado claro que no están dispuestos a tirar la toalla tan fácilmente. Este equipo tiene corazón y nos recuerda que nunca hay que perder la esperanza.

