El Parc de Sa Riera se convirtió en un auténtico hervidero de emociones cuando más de 4.500 personas se reunieron para la novena edición de la cursa Palmadona, una cita que ya es tradición en el Día de la Mujer. Este 8M no solo celebramos a las mujeres, sino que también reafirmamos su lugar y voz en cada rincón de la sociedad.
Una celebración llena de vida y diversidad
Bajo el lema ‘Visibles en todas las edades’, este evento es un homenaje a las mujeres a través del deporte, promovido por el Institut Municipal de l’Esport (IME). El regidor d’Esports, Javier Bonet, cortó la cinta inaugural junto a la atleta Bel Calero, quien se convirtió en la madrina del evento. Y no es casualidad que el circuito comenzara con un grupo de personas con movilidad reducida; esta carrera tiene un fuerte compromiso con la inclusión.
Con un recorrido accesible de 2.8 kilómetros, los participantes pudieron elegir entre dos trazados: uno sencillo y otro más exigente, adaptándose así a todos los niveles. Además, cada corredor recibió una camiseta conmemorativa y una medalla al cruzar la meta, porque aquí cada paso cuenta.
No olvidemos a los más pequeños; alrededor de 1.000 niños y niñas, entre 4 y 12 años, también tuvieron su momento estelar en las carreras infantiles. Participaron entusiastas en distancias adaptadas a su edad y fueron recompensados con camisetas, medallas y hasta fruta para reponer energía tras tanta emoción.
Aprovechando el ambiente festivo, se organizó un calentamiento colectivo dirigido por Susana Sans que encendió aún más los ánimos antes del gran inicio. Así fue como el Parc de Sa Riera se transformó en el corazón palpitante del Día Internacional de la Mujer en Mallorca.

