Es un día soleado en Santiago, y mientras el reloj marca la una de la tarde, José Sacristán atiende a EL CORREO GALLEGO al otro lado del teléfono. Justo antes, una mujer le ha pasado el móvil, comentando que venía ‘de un recado’, ya que había salido a comprar el periódico. Este premiado actor está de vuelta en Galicia para presentar ‘El hijo de la cómica’, donde rendirá tributo a su querido amigo Fernando Fernán Gómez en tres funciones del 6 al 8 de marzo.
Un tributo lleno de emoción
La obra, producida por Jesús Cimarro para Pentación, está basada en ‘El tiempo amarillo’, la autobiografía del inolvidable intérprete y cineasta. ¿Por qué elegir este texto? Sacristán no duda: «Los textos son formidables. Esta obra refleja no solo nuestra amistad, sino también las conversaciones que tuvimos sobre su vida. Y eso es un material increíble».
A medida que habla, se siente la admiración y el cariño que aún guarda por Fernando. Interpreta nada menos que doce personajes; cada uno representa un momento crucial en la vida de su amigo: «No solo se centra en lo que escribió, sino también en cómo vivió todo lo demás», explica con pasión.
Su amistad nació gracias a Emma Cohen durante el rodaje de Pierna creciente, falda menguante. Ambos eran demasiado tímidos para acercarse el uno al otro hasta que ella intervino: «Ella estaba cansada de oírnos hablar tanto», recuerda entre risas.
Y así fue como dos almas artísticas se unieron y empezaron a compartir sus historias. A través de esta obra, José busca conectar emocionalmente con el público mientras da vida a esos recuerdos compartidos. Reconoce que hay algo especial al contar estas anécdotas: “Me siento autorizado a hacerlo por nuestra amistad».
Pese al cambio en los medios hoy día —con más monólogos cómicos que nunca— José confiesa su amor por las salas de teatro y cine: “El ritual de sentarte en una butaca sigue siendo mágico”, dice convencido.
Aunque tiene proyectos programados para 2027 con Pentación, ha decidido alejarse del cine y televisión: «Ya no madrugo ni paso frío o calor fuera. El teatro es lo mío ahora». Sin duda alguna, este hombre sabe disfrutar del lujo bien merecido que significa dedicarse plenamente a lo que ama: contar historias y revivir memorias importantes.

