En 1950, una pequeña escuela británica abrió sus puertas en Palma, sin saber que se convertiría en un referente educativo y en la primera escuela privada británica de España. En aquel entonces, Mallorca vivía un momento de transformación; el turismo empezaba a dar sus primeros pasos y la comunidad internacional era aún algo pequeño. Hoy, 75 años después, Bellver College celebra no solo su historia institucional, sino también su papel fundamental en la educación internacional de la isla.
Un legado que trasciende generaciones
Desde su fundación, este colegio ha acogido a familias internacionales y mallorquinas que buscaban algo más: fluidez en inglés y acceso al sistema académico británico. Y así fue como Bellver se convirtió en uno de los pioneros al integrar alumnos españoles dentro de su plan de estudios británico. ¡Qué importante es reconocer ese carácter inclusivo que ha definido a Mallorca durante décadas!
A lo largo de estos años, más de 10.000 alumnos han pasado por sus aulas, muchos de ellos ahora forjando sus caminos en universidades prestigiosas del Reino Unido y Europa, como Cambridge y Oxford. Los resultados académicos son siempre sorprendentes; el colegio ha mantenido un nivel alto que supera la media nacional británica gracias a una disciplina sostenida y expectativas claras.
Y no es solo eso. Para muchas familias españolas, el atractivo radica en recibir una educación reconocida internacionalmente mientras se vive la esencia mallorquina. Con su campus frente a la residencia del rey de España, Bellver es un punto neurálgico dentro de Palma.
A diferencia de otros colegios internacionales más grandes que han surgido últimamente, Bellver ha optado por una escala moderada con clases reducidas para poder ofrecer una atención personalizada. El director Vincent Déperrois, quien lleva más de veinte años dirigiendo esta institución, destaca que ‘cuando los profesores conocen bien a sus alumnos, pueden guiarlos mejor’. Y esa conexión hace toda la diferencia.
A lo largo del tiempo han enfatizado el pensamiento crítico y las habilidades analíticas entre los estudiantes como parte fundamental para prepararlos para su futuro universitario. Esta comunidad escolar hoy incluye familias locales e internacionales que han encontrado en Mallorca su hogar permanente.
El compromiso del colegio va más allá del aula; cuentan con programas diseñados para apoyar el aprendizaje individualizado desde hace años y han fortalecido esos servicios con acceso a profesionales especializados cuando es necesario. Aquí no se trata solo de mantener estándares altos sino también asegurar que todos los estudiantes tengan las herramientas necesarias para alcanzarlos.
A medida que celebran este hito significativo, también están viviendo una transición emocionante: después de cinco décadas bajo el mismo propietario, Bellver ha sido adquirida por antiguos alumnos e inversores locales comprometidos con el futuro del colegio y la isla.
Mallorca está cambiando rápidamente y con ella el panorama educativo; hoy hay más opciones disponibles que nunca antes. Pero lo cierto es que Bellver sigue siendo un pilar esencial donde se forma no solo a buenos estudiantes sino a ciudadanos globales listos para enfrentar cualquier reto fuera de nuestras fronteras. Así que celebremos juntos estos 75 años, porque cada estudiante graduado es un paso hacia adelante para nuestra comunidad.”

