El ConectaBalear CV Manacor aterrizó en Mallorca entre vítores y aplausos, recibiendo el cariño de familiares, amigos y seguidores tras alzarse con la Copa del Rey de voleibol. Entre abrazos y sonrisas, muchos pequeños aficionados se marcharon a casa con las firmas de sus ídolos, disfrutando de un momento que quedará grabado en sus corazones.
A su llegada desde Valencia, donde el domingo celebraron su hazaña, Alejandro Ribas, capitán del equipo y bloqueador incansable, no pudo ocultar su emoción. “Sentimos mucha alegría”, decía mientras sostenía la copa recién conquistada. Para él y sus compañeros, era difícil creer lo que habían logrado; incluso al despertar el lunes por la mañana y darse cuenta de que todo había sido real. “No era un sueño”, confesó Ribas con una sonrisa radiante.
Un camino hacia la victoria
El jugador reveló que siempre hay espacio para sorpresas en este deporte, pero para ellos no hubo ninguna: “Teníamos claro que nuestro objetivo era llevarnos un título antes de acabar el año”. Aunque reconoció que no siempre fueron tan constantes como les hubiera gustado durante la temporada, el esfuerzo diario valió la pena.
Aquel título tan anhelado se les había escapado el año pasado; esta vez, sin embargo, la felicidad se multiplicaba. “Cada año subíamos un peldaño más; hace dos años llegamos a semifinales y ahora somos campeones”, reflexionó Ribas.
Carlos Nieves, receptor joven pero experimentado del equipo, compartía su entusiasmo por este logro. “Ganar siempre motiva”, afirmó. Sin embargo, sabía que aún quedaban objetivos por cumplir: “Estamos contentos por haberlo conseguido, pero tenemos otras metas como la Supercopa y la Liga”.
Nieves también enfatizaba la importancia del apoyo recibido durante el torneo: “La energía de la grada fue increíble; jugar con tanta gente detrás es algo único”. Por su parte, Rubén Lorente, colocador del equipo, no podía contener su alegría: “Estamos en una nube. Ayer fue un cúmulo de emociones”. Pero aun así recordaba que las celebraciones son breves; ya tienen en mente el próximo partido contra Teruel.
La unidad del grupo ha sido fundamental para alcanzar esta Copa del Rey. Ribas cerró con una reflexión poderosa: “Este año he sentido que estábamos construyendo algo más grande que cualquier individualidad; me siento afortunado de ser parte de este equipo”.

