Este sábado, seis de los siete jóvenes detenidos por una impactante oleada de robos en diversos pueblos de Mallorca han sido llevados ante el juez. La escena se vivió en los juzgados de Vía Alemania, donde dos furgones de la Guardia Civil trasladaron a estos chicos que, sin duda, han causado un revuelo en la comunidad.
La Guardia Civil del Pont d’Inca no ha perdido tiempo y ha estado al frente de la investigación sobre el robo de coches de alta gama. Estos vehículos eran utilizados por los delincuentes para llevar a cabo sus fechorías. Una noche lograron realizar hasta cinco robos, utilizando un coche que habían sustraído previamente en Santa Margalida. ¡Vaya manera de actuar!
Una banda muy activa y astuta
Esta banda no se lo pensó dos veces: buscaban coches potentes que les permitieran escapar rápidamente si las autoridades llegaban a interceptarlos. La lista de robos es extensa: más de 20 delitos registrados en Palma, Valldemossa, Deià, Sóller, Campos, Santanyí, Artà y Felanitx. En uno de sus actos delictivos, accedieron al Capuccino de Valldemossa y rompieron las ventanillas de varios coches para llevarse distintos objetos.
Los ataques no se detuvieron ahí; también asaltaron un estanco en Campos llevándose una gran cantidad de tabaco y desvalijaron restaurantes y cafeterías en Sóller. En Santanyí incluso robaron un vehículo antes de entrar a un restaurante.
Afortunadamente, los agentes del Área de Investigación lograron recuperar tres coches y una moto que habían sido robados en diferentes localidades. Además, llevaron a cabo registros domiciliarios en pisos ubicados en la calle Manuel Azaña donde viven muchos investigados. Allí encontraron numerosos objetos provenientes del robo: cajetillas de tabaco sustraídas y herramientas como guantes y pasamontañas que solo demuestran la premeditación con la que actuaban.
Entre los hallazgos destacaron martillos diseñados para romper cristales. Todos los detenidos son argelinos con edades entre 18 y 21 años y cuentan con antecedentes por delitos similares. Sin duda alguna, esta historia nos recuerda cómo algunos jóvenes pueden estar atrapados en círculos oscuros mientras nosotros solo queremos vivir tranquilos.

