En un mundo donde los silencios a menudo se interpretan como ausencias, Pere Jota Pastor ha decidido romper con el ruido y compartir su viaje personal tras meses de ausencia en las redes sociales. Conocido por su humor y carisma, este creador de contenido ha enfrentado una dura etapa de salud mental que lo llevó a replantearse su vida. Su regreso llega de la mano de Petita Walden, un libro que es más que palabras; es un reflejo de su proceso de sanación.
Un silencio necesario para renacer
«No he querido tener contacto social más que lo estrictamente necesario», revela Pere en una conversación sincera. Detrás de esta retirada no hay estrategias ni descansos programados, sino una necesidad profunda de cuidar de sí mismo. Así nace este libro, resultado del dolor por una ruptura sentimental que, aunque esperada, le golpeó con fuerza. «Després de dos anys i mig de molta intensitat, és difícil passar a un contacte zero total», confiesa.
El autor entiende que escribir puede ser una forma eficaz de autocuidado y reconoce la importancia de hablar sobre la salud mental: «Anar a teràpia no és una derrota: és la primera passa cap a la victòria». Para él, cada visita al psicólogo es un acto valiente que nos acerca a nuestra propia victoria personal.
Petita Walden no busca juzgar el pasado, sino comprenderlo. Utiliza como metáfora un edificio peculiar llamado Walden 7, símbolo del laberinto emocional en el que muchas veces nos encontramos. Cada relación se convierte en un espacio habitable donde aprender y crecer; así lo explica Pastor: «Si té balcons per veure les vistes, ho gaudiràs. Si no en té, t’adaptaràs al que et doni».
A medida que avanza la conversación, Pere comparte cómo la escritura se ha transformado en su refugio personal durante momentos difíciles. El relato es profundo y cargado de emociones; cada página está impregnada del deseo por entenderse mejor a sí mismo y aceptar sus vulnerabilidades.
Pese al dolor vivido, no pierde la esperanza en el amor ni en nuevas conexiones. «Som una persona molt emocional… no vull deixar perdre l’oportunitat que torni l’amor», reflexiona con sinceridad mientras reafirma su compromiso con compartir estas experiencias para ayudar a otros.
Así pues, el lanzamiento del libro es también un acto colectivo: invita a todos nosotros a explorar nuestras propias historias emocionales y reconocer ese silencio muchas veces necesario para reencontrarnos con nuestra voz interior.

