En un encuentro repleto de energía y cercanía, Susan Sarandon, la icónica actriz de Nueva York, se presentó ante los medios en El Born, Museu d’Història de Barcelona. La ocasión no era menor: la entrega del Premio Goya Internacional, un reconocimiento a su brillante trayectoria. Ante una multitud expectante, Sarandon compartió sus pensamientos sobre el activismo y su relación con Hollywood.
Una voz valiente en tiempos complicados
La actriz comenzó su intervención dejando claro que para ella el activismo no es una opción, sino una responsabilidad. «No puedo elegir respecto a mi activismo», dijo con firmeza. Su apoyo al pueblo palestino le ha costado caro; fue despedida por su agencia debido a sus posturas políticas. «Ahora mismo, no puedo trabajar en nada relacionado con Hollywood», confesó.
Sarandon también comentó sobre las listas negras que han regresado a Hollywood, recordando épocas oscuras donde muchos fueron censurados por sus creencias. En este sentido, criticó al cineasta Wim Wenders por sugerir que los artistas deberían mantenerse alejados de la política: «Todas las historias son políticas», insistió. Y añadió: «Algunas refuerzan el statu quo y otras lo desafían».
Con una mirada crítica hacia el silencio de Hollywood respecto a Donald Trump, afirmó que es peligroso callar ante realidades tan complejas. Para ella, no hay duda: «El silencio es cómplice».
A pesar de estas dificultades, Sarandon estaba visiblemente emocionada por recibir el Goya Internacional. Agradeció públicamente las voces como las de Pedro Sánchez y Javier Bardem, quienes representan una fortaleza moral importante para muchos estadounidenses como ella: «Sus voces nos hacen sentir menos solos».
Con un toque humorístico, se permitió coquetear sobre conocer mañana al presidente español, comentando entre risas: «Sé que es alto y guapo». A medida que avanzaba la charla, también reflexionó sobre sus papeles cinematográficos y cómo siempre busca representar personajes que trascienden la venganza; «la venganza es barata», aseguró.
Pese a confesar que poco sabe acerca de las películas candidatas este año a los Goya –aunque sí mencionó haber visto ‘Sirat’, quedándose impactada– su espíritu sigue firme y lleno de pasión por lo que hace.

