En un giro que ha dejado a muchos con la boca abierta, la Guardia Civil ha puesto tras las rejas a cinco jóvenes argelinos en Palma. Eran apenas 700 metros de su base, en la calle Manuel Azaña, donde se escondían como si nada. Pero esta vez no han podido escapar.
Los agentes, que ya llevaban tiempo persiguiéndolos, realizaron un operativo a primera hora del jueves. Con el objetivo claro de desmantelar una banda responsable de al menos una veintena de robos en diferentes localidades de la Part Forana, los investigadores irrumpieron en dos viviendas y encontraron más que solo sospechosos: recuperaron vehículos robados que usaban para sus andanzas nocturnas.
Un modus operandi bien definido
Este grupo se había especializado en apoderarse de coches de alta gama en Palma antes de moverse hacia Valldemossa, Sóller o Deià sin un objetivo específico más allá del saqueo. En cada negocio que visitaban dejaban su huella: entradas destrozadas y un rastro de desorden mientras intentaban llevarse todo lo valioso que encontraban, desde dinero hasta objetos personales.
A pesar de haber estado anteriormente detrás de las rejas por delitos similares y haber salido libres tras pasar por el juzgado, no han dudado ni un segundo en volver a actuar. La Guardia Civil asegura que esto es solo el principio; la investigación sigue abierta y no descartan más detenciones ni nuevos vínculos con otros episodios delictivos relacionados con la Policía Nacional.
Así están las cosas por Mallorca. Una historia más que nos recuerda cómo algunos siguen arriesgándolo todo en busca del beneficio fácil, dejando atrás el bienestar colectivo.

