La presión está sobre los hombros del Levante, y su entrenador, Luís Castro, lo sabe muy bien. Con una racha de tres derrotas consecutivas a cuestas, se enfrenta a un desafío que parece insuperable. Pero, en sus propias palabras: “La situación es difícil pero no imposible”. Y es que no hay lugar para el desánimo cuando se trata de mantener la esperanza en la lucha por la permanencia.
Mirar hacia adelante
Castro dejó claro que su filosofía es mirar siempre hacia el frente. “Debemos ver cada partido como una final”, afirmó con determinación. Este viernes, el equipo granota tendrá ante sí otra oportunidad crucial, esta vez contra el Alavés, un rival que les privó del ascenso hace un par de años. Aunque el pasado pesa, para él lo esencial es concentrarse en el presente: “Estamos aquí y queremos ganar. No podemos dejar que las emociones nos dominen”.
Aunque la falta de goles ha sido motivo de preocupación, Castro mantiene la fe: “Creemos que los goles vendrán porque estamos creando ocasiones”. Sin embargo, también es consciente de que si no se concretan esas oportunidades, nada tiene sentido. “Si generas pero no marcas, estás perdido”, sentencia con claridad.
A medida que se acercan los partidos decisivos, el nerviosismo puede jugar malas pasadas. El técnico menciona cómo un exceso de confianza puede llevar al equipo a cometer errores fatales. “El peor partido fue contra el Valencia; quisieron tanto ganar para alegrar a los aficionados que perdieron su enfoque”, reflexiona.
En cuanto a lesiones y posibles cambios en la alineación, Castro está pendiente de cada detalle. Sabemos que Unai Elgezbal tiene molestias tras su operación y Ugo Raghouber arrastra problemas físicos también; sin embargo, ambos quieren estar disponibles para ayudar al equipo. En este momento crítico, cualquier jugador cuenta.
Con 8 victorias necesarias para alcanzar la salvación y enfrentándose directamente a rivales como el Alavés, cada punto suma más que nunca. “Solo pienso en ganar uno a uno”, enfatiza Luís Castro mientras prepara al equipo para darlo todo en este nuevo encuentro vital.

