Juan Echanove, el carismático actor que todos conocemos, se prepara para llevar a escena ‘Esencia’ en el Teatre Principal de Palma el próximo 7 de marzo. Esta obra, dirigida por Eduardo Vasco y coprotagonizada por Joaquín Climent, es un viaje hacia lo profundo de nuestras certezas y manipulaciones. En un mundo donde nos bombardean con información constantemente, la temática no podría ser más pertinente.
Reflexiones en el escenario
La trama gira en torno a dos amigos que se reencuentran tras mucho tiempo en un restaurante de Quebec. Uno de ellos espera a un misterioso autor estadounidense del que poco se sabe. El juego entre ellos pronto deriva en una discusión sobre la realidad y cómo nos manipulan desde las sombras. “Es una obra que invita al espectador a cuestionarse todo”, asegura Echanove. La complejidad del texto ha requerido horas de estudio para poder transmitir esa autenticidad necesaria; “el público tiene que sentir que brota de nosotros, no que es solo texto aprendido”, añade.
A medida que avanza la conversación, Echanove no puede evitar reflexionar sobre su carrera. Con 65 años recién cumplidos y casi medio siglo sobre los escenarios, él siente una conexión profunda con su trabajo: “No me veo retirándome nunca”. Para él, cada función es un reto y una necesidad vital.
Su compromiso político también emerge en esta charla. Sobre el frente común propuesto por Rufián para reagrupar a la izquierda fuera del PSOE, opina: “Cualquier intento de unir fuerzas es necesario”. Para él, esto va más allá de política; se trata de vida misma y del diálogo necesario para avanzar como sociedad.
A tan solo días de los Goya, confiesa tener sus favoritas pero admite que muchas veces las películas que realmente le impactan no llegan ni a nominaciones. Sin embargo, está claro que su pasión por el teatro y el cine sigue intacta.

