El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha dado un golpe sobre la mesa este miércoles al anunciar el arranque de una purga dentro del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Y es que, según él, no se puede permitir que haya funcionarios cuyos intereses no estén alineados con los del país. «Ya hay resultados, ya han comenzado las detenciones pertinentes», ha afirmado con firmeza.
Un cambio necesario en tiempos difíciles
Zelenski no se ha andado con rodeos y ha explicado que ha dado instrucciones a los jefes interinos del SBU, Yevheni Jmara y Oleksandr Poklad, para limpiar el servicio. “Todos aquellos que ocupan cargos gubernamentales deben trabajar por el bien de Ucrania”, subrayó. Es claro que la situación actual demanda lealtades firmes.
Jmara tomó las riendas del SBU a principios de año tras la renuncia de Vasil Maliuk, quien había sido un pilar durante operaciones clave contra las fuerzas rusas. Sin embargo, su gestión también estuvo marcada por acciones controvertidas contra organismos anticorrupción que levantaron ampollas tanto dentro como fuera del país. En este contexto, Zelenski parece decidido a actuar y hacer frente a cualquier sombra que amenace la integridad del servicio.

