El ciclismo mallorquín, y especialmente en Artà, se viste de luto tras la pérdida de Climent Alzamora Bauzà, conocido cariñosamente como ‘Coca’. A sus 83 años, su partida deja un vacío profundo entre todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerle. No solo era un apasionado del deporte del pedal; era una persona que irradiaba amor por lo que hacía, y eso se notaba.
En su familia, el ciclismo no era solo un pasatiempo; era una forma de vida. Climent transmitió su amor por las bicicletas a sus hijos. Uno de ellos, Miquel, llegó a ser campeón del mundo en pista, mientras que el otro, también llamado Climent, se ha convertido en una figura esencial en la famosa marcha cicloturista Mallorca 312. La pasión por el ciclismo corría por sus venas y es algo que ha dejado huella en cada rincón de Artà.
Un adiós sentido
La noticia de su fallecimiento ha sacudido al mundo del ciclismo local. La Federació de Ciclisme de les Illes y el Club Ciclista Artanenc han expresado su tristeza públicamente. Fue despedido con cariño este viernes en Artà, donde muchos le recordarán no solo como un gran aficionado sino como un apoyo incondicional para sus hijos y nietos. Su legado perdura entre los caminos que tanto amó recorrer.

