Cultura

El eco del mar en el Teatre Principal: una noche mágica de ópera

Publicidad

El Teatre Principal de Palma se convirtió en un hervidero de emociones cuando el telón se alzó para presentar Der fliegende Holländer, la obra maestra de Richard Wagner. El mar, con su bravura y su fuerza, no solo es un telón de fondo, sino que se convierte en el protagonista silencioso de esta historia cargada de pasión y tragedia.

Bajo la dirección creativa de Marcelo Lomadero, la escenografía hizo magia al fusionar proyecciones y elementos físicos que transportaron a los espectadores a aguas turbulentas. En este entorno dramático, Senta, interpretada por la excepcional soprano Iwona Sobotka, nos dejó sin aliento con su interpretación. No es casualidad que su nombre brille entre las estrellas que han pasado por este escenario; ella se robó el show con su entrega total.

Un elenco estelar

A su lado, el bajo barítono George Gagnidze como Holandés y Vazgen Gazaryan como Daland completaron un trío vocal impresionante. Y si hablamos del tenor Alejandro Roy como Erik o la mezzosoprano Ana Ibarra, está claro que cada voz sumó a esta noche mágica. Hasta nuestro querido Joan Laínez brilló en su papel del timonel, demostrando que puede hacer mucho más allá del repertorio italiano.

Y qué decir del coro; tanto hombres como mujeres ofrecieron intervenciones impecables que hicieron vibrar cada rincón del teatro. La orquesta también tuvo sus altibajos: aunque las cuerdas sonaban algo débiles en momentos clave, Guillermo García Calvo logró mantener la cohesión necesaria para dar vida a esta obra compleja.

No podemos olvidar mencionar el vestuario y la iluminación; todo estaba cuidado hasta el último detalle. Los cambios escenográficos fluyeron sin pausa, haciendo honor a los grandes teatros donde estas producciones nunca dejan de sorprendernos. Al final, los aplausos resonaron con fuerza entre el público entusiasta. Parece que poco a poco estamos perdiendo ese miedo reverencial hacia Wagner.

Aunque hay cosas por mejorar —como contar con más músicos en el foso— es indudable que Wagner ha encontrado un lugar especial en nuestras temporadas operísticas. ¿Por qué no pensar en utilizar también el Auditorium para estas grandes obras? Ahí lo dejo caer.

Noticias relacionadas
Cultura

La Música que Nos Toca: Un Viaje por Nuevos Sonidos

Recientemente, Marco Mezquida ha lanzado su nuevo álbum ‘Táctil’, y déjame decirte…
Leer Más
Cultura

S'Hort de Ca'n Tomeu: La lucha del pequeño comercio contra los gigantes

En el corazón de Palma, S’Hort de Ca’n Tomeu no es solo una frutería; es un trocito de…
Leer Más
Cultura

Las fotógrafas que marcaron la Transición brillan en Llucmajor

El Centre Internacional de Fotografía Toni Catany de Llucmajor ha desvelado su programación para…
Leer Más
Newsletter
Suscríbete a MH

Recibe el resumen diario en tu bandeja de las noticias que realmente te importan.