En un giro inesperado, la izquierda y Vox han decidido unir fuerzas para exigir la paralización inmediata del concurso de ideas destinado al complejo cultural de Gesa. Mientras tanto, el PP se encuentra solo en su intento de defender lo que muchos consideran un proyecto cuestionable. Esta situación ha estallado tras la moción presentada por Més en una comisión previa al pleno que se llevará a cabo el próximo jueves.
Una llamada a la acción vecinal
Neus Truyol, regidora de Més per Palma, ha lanzado una advertencia clara: más de la mitad del edificio se destinará a atraer turistas mediante su uso como museo. Pero eso no es todo; el proyecto incluye la construcción de dos nuevos edificios que restarán espacio al parque y un macroaparcamiento subterráneo que no hace más que aumentar las preocupaciones.
Més ha reclamado también un diálogo ciudadano vinculante, donde los vecinos de las áreas afectadas, entidades sociales y colegios profesionales tengan voz para decidir sobre los usos y prioridades del espacio. No podemos permitir que este proceso avance sin escuchar a quienes realmente viven allí.
La propuesta aboga por replantear el proyecto con un parque verde como eje central, asegurando así que no se construya un aparcamiento soterrado bajo él. En cambio, sugieren reubicarlo en el subsuelo de la calle Joan Maragall, limitando drásticamente las plazas disponibles y priorizando a los residentes. Además, insisten en preservar la calidad ecológica del terreno para permitir una plantación adecuada de árboles.
Por su parte, Óscar Fidalgo, regidor de Urbanisme, defendió la adquisición del edificio tras quince años olvidado y aseguró que están llevando a cabo un concurso participativo. Sin embargo, Lucía Muñoz de Podemos no tardó en criticar lo que considera “un no-proyecto” del equipo gubernamental. Y es que muchos temen que Gesa termine convirtiéndose en un mero decorado dentro de nuestra ciudad.
El socialista Pepe Martínez también expresó sus dudas: “No estoy convencido de que este proyecto sea lo que realmente necesita esta zona”. Y añadió algo muy claro: “¿De qué sirve tener un concurso de ideas si al final no se ejecuta?” En medio de todo esto está el alcalde Jaime Martínez con sus caprichos; ¿de verdad necesitamos otro skybar o museo contemporáneo cuando lo urgente son viviendas?

