En un momento en que la tensión entre Irán y Estados Unidos alcanza niveles críticos, el país persa ha decidido alzar la voz. Este jueves, Irán envió una carta a las Naciones Unidas, pidiendo al secretario general António Guterres y al Consejo de Seguridad que presionen a los estadounidenses para que dejen de lado sus amenazas belicistas. La misiva es clara: si hay un ataque norteamericano en territorio iraní, Teherán responderá con toda su fuerza. Y no se andan con rodeos al decirlo.
La advertencia de Irán
El representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, no escatimó palabras. En su mensaje destaca que tanto Guterres como el Consejo deben actuar sin dilación para evitar una escalada bélica que podría tener consecuencias devastadoras para la paz y seguridad regional e internacional. «Si estas amenazas siguen sin ser abordadas», advierte Iravani, «pronto le llegará el turno a otro Estado miembro soberano». Una afirmación que deja claro que nadie está exento en esta partida geopolítica.
A pesar del tono firme de su carta, los iraníes aseguran que no buscan conflicto. «No buscamos la tensión ni la guerra», dice el texto. Pero si son atacados, están dispuestos a lanzar un contraataque dirigido a todas las bases y activos enemigos en la región. Es una respuesta defensiva pero contundente, dejando claro que no se quedarán cruzados de brazos.
Además, Iravani subraya que Estados Unidos sería completamente responsable por cualquier consecuencia imprevista e incontrolable derivada de sus acciones. Esto llega tras recientes comentarios del presidente Trump sobre posibles medidas drásticas si las negociaciones fallan. En este escenario incierto, donde las palabras pesan más que nunca, ambos países parecen estar jugando una partida arriesgada.
Con todo esto sobre la mesa y mientras organizaciones internacionales claman por el diálogo, queda por ver cómo reaccionará Washington ante esta llamada urgente desde Teherán. Sin duda alguna, estamos ante un momento crítico donde cada decisión cuenta y donde los ecos del pasado podrían resonar con fuerza en el presente.

