Sevilla. La historia de Rubén Vargas y sus lesiones parece un guion repetido que nunca termina. El pasado 12 de enero, en el enfrentamiento entre el Sevilla y el Celta de Vigo, todos sentimos ese nudo en el estómago al verlo abandonar el campo con la camiseta cubriendo su rostro. Apenas había vuelto a jugar y ya era víctima de su cuarta lesión muscular en diez meses. Una dolencia en el bíceps femoral de su pierna izquierda lo mantiene alejado del equipo, con un pronóstico de recuperación que oscila entre cinco a siete semanas.
Esperanza para el Sevilla
El entrenador Almeyda se enfrenta a una situación delicada: perder a un jugador desequilibrante como Vargas justo cuando más lo necesita es un duro golpe. Además, la presión por cerrar una venta importante antes del mercado invernal estaba presente; Vargas estaba en todas las listas, pero esta recaída ha frenado cualquier salida. Y es que los números hablan: con él en el campo, el Sevilla logró cinco victorias; sin él desde noviembre, apenas dos.
Pero hay luz al final del túnel. Según informaciones de Canal Sur Radio, la próxima semana podría ser clave para Vargas. Se espera que empiece a trabajar sobre el césped con sus compañeros mientras se integra poco a poco al grupo. Desde el club son cautos; no quieren arriesgarse a otra recaída y prefieren esperar hasta que esté completamente listo.
La afición no ha dejado de apoyar a su ‘11’. En redes sociales, Vargas ha compartido momentos de su recuperación y cada paso hacia adelante es motivo de celebración entre los seguidores. A pesar de haber disputado solo 13 partidos esta temporada en LaLiga y anotando tres goles junto a cuatro asistencias valiosas para sumar puntos, todos saben cuánto necesita este equipo su regreso mientras luchan por la permanencia.

